Regalame una noche llena de ternura, y deja que mis manos acaricien tu piel, sin miedo que lo nuestro no sea una aventura, como cualquier desliz que tuve en el ayer. Demuéstrame que un día fui tu sol y tu luna, de quien necesitaste para caminar, tu pan de cada día como tu fortuna, como te me entregaste besándome igual ........(Los inquietos).
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